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Febrero 2008 |
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Una vez sale la tela de las
máquinas del
telar se aplica un esmerado acabado pero después se somete a
distintas
tensiones en la manipulación del enrollado. Las empresas de confección
generalmente reciben la tela en rollos, envuelta en
cartones planos o en tubos.
Las marcadas de corte se plantean previamente con los patrones tanto si se hace en una hoja de tela, en papel por medios informáticos, o incluso sin necesidad de la marcada tradicional porque se realizan desde el ordenador cortando directamente. La tensión más común que recibe la tela en el enrollado es el estiramiento, especialmente las telas de punto. Antes del corte, se ponen sobre una mesa apropiada muchas hojas, una sobre otra formando un "colchón". Tradicionalmente se mide la longitud de la marcada para conocer a qué longitud se deben cortar las hojas del colchón. Si se cortan todas las hojas con la medida de la marcada y vamos desplegando la tela de su soporte sin antes haber tomado precauciones, nos podemos llevar una sorpresa desagradable más tarde. ¿¡Cómo puede ser!? ¡La marcada es más larga que el colchón! Es posible, y los últimos patrones saldrán recortados, incompletos. ¿Qué ha pasado? Lo que ha pasado es que conforme se extendía la tela sobre la mesa iba recordando su memoria en estado de reposo. Ese no era su estado natural y claro, una vez suelta se ha recuperado. |
Bien, pero los profesionales ya saben
esto y toman precauciones muy
lógicas que consiste en desenrollar la tela con tiempo
suficiente
antes de ponerla sobre la mesa y la tienen en reposo durante un tiempo
que estiman suficiente.
Pero aún hay más variantes de la memoria. En ocasiones, cuando se estira la tela, (extender sobre la mesa) puede no ponerse totalmente plana y reposada "a su aire", quedando alguna hoja algo distorsionada. Si se corta la tela en ese estado y una vez ha recuperado la memoria puede variar considerablemente. Arriba tienes el ejemplo de lo que puede suceder en este caso a la pierna de un pantalón y a la manga de una chaqueta en punto a la plana (sin malla). Las costuras se giran porque la tela busca su estado más cómodo o natural cambiando la forma respecto al patrón original. Por otra parte, con el lavado y posterior secado algunas telas sufren un cambio físico, lo que puede producir parecido efecto. También y aunque en menor grado, puede ocasionarlo una costura mal hecha si el prensatelas de la máquina y los dientes de arrastre no están en sintonía, provocando que un lado se estire mientras el otro se embebe. |